Publicado en Egoteca, Música el Octubre 23, 2009 por braistorming
Llevo escuchando Maps desde el verano previo a mi primer año de universidad, allá por el 2003. Recuerdo que Mario y Mow, mis mejores amigos por aquella época, los vieron en directo en un Paredes de Coura al que no les acompañé por razones que ahora se me escapan. ESTA CANCIÓN PERMANECE INALTERABLE. El resto del disco ha quedado relegado a un lugar residual de mi memoria, al hogar de los hype ni fu ni fa -aunque creo voy a revistarrlo tras escribir estas líneas, que este delito es ya lo suficientemente antiguo como para, quizás, haber prescrito-. Durante estos años han habido ciertas bandas que, por diversas y en muchas ocasiones arbitrarias razones, considero forman parte de mí en un sentido cuasitrascendente: Suicide, Talk Talk, Can, Throbbing Gristle… De todas estas máscaras, es la de Liars la que más se parece a mi rostro. Puedo dar y doy argumentos: la mucha menor veneración que reciben alimenta esa necesidad que todos tenemos de sentirnos especiales -que en mi persona alcanza cotas patológicas-; la capacidad para hacer compatible su deje experimental con esa sensación de estárselo pasando de puta madre; la indisimulada y sardónica pedantería conceptual del rollo tribalismo VS. intelectualización; sus maravillosos directos; su para mí desbordante carisma personal…, pero hablo de significados que siempre serán deslucidos por la palabra.
La mayor parte de gente que lea esto sabrá que tras unos, no sé, 900 días de relación, dejé a mi novia para volver a disfrutar de la soltería (aquí, si quieres acercarte a la verdad, debes pensar simultáneamente en lo mejor y lo peor, no miento). De esto hace ya 1 año y, hasta hoy, no he conseguido cerrar del todo esta etapa. Aquí quizás divague a partir de obsesiones que me sorprendería que compartieses en su totalidad. (Me) suele pasar que cuando intento explicitar los mecanismos que subyacen a determinados problemas propios de este tipo de relaciones, el tipo por el que te sacrificas (esfuerzos, afectos que luego hacen que te sientas errónea, lógica y miserablemente merecedor de cierta reciprocidad), acabo destrozando la frescura, el dejarlo pasar que debería caracterizar estas transiciones si lo que se quiere evitar es que la otra persona se sienta culpable u obligada. Pienso demasiado, no corregí vicios en su momento que luego han contaminado nuestra comunicación y, por supuesto, le hice mucho daño demostrando la falta de unos valores que después intenté adjudicarme.
¿A qué viene todo esto? Coincidencias.
A veces las imágenes o las metáforas son más fuertes que los argumentos.
Hoy he descubierto que Maps es un acrónimo de My Angus Please Stay. Bueno, lo he leído en los comentarios de un usuario de Youtube, pero todos estaremos de acuerdo que la veracidad aquí no es lo más importante. Angus es Angus Young, el cantante de Liars y protagonista secundario de un texto que podéis leer en este blog, categoría De esto depende mi autoestima adolescente. Karen 0, trastornada (yo este verano, María hace un año), compone esta canción como un intento desesperado para recuperar a su ex. Obviamente, lo que lees no busca eso (aunque suscribo plenamente el they don’t love you like I love you). Mi única intención es establecer un símbolo.
En el vídeo, Karen 0 abre su corazón a un público ensimismado. Ahora sí, utilizaré la segunda persona del singular. ¿A qué te recuerda? Primero me vino a la cabeza aquel lamentable concierto de Liars en el Primavera Club, con ese público sesteando en sus butacas y tu mala hostia/crisis de ansiedad post-concierto cuando nos dimos cuenta de que la entrada no nos daba derecho a la posterior fiesta de la sala ¿Apolo? (aunque al final Von Sudenfed ni siquiera tocó). Luego establecí que reflejaba muy bien nuestra relación; cómo demasiadas veces veíamos el mundo, lo que nos sucedía como individuos y como pareja, de forma demasiado diferente. Ya lo escribí antes de aquella eliminatoria contra el Chelsea: las guturalidades que emite su garganta asoman sin contratiempos en tímpanos incomprensiblamente ensimismados, balazos arreciando sobre dianas ausentes, aplausos entre actos, silencio ante el ritmo, el público como un perfecto sistema homeostático que elimina de un plumazo todo posible feed-back entre ambos mundos, plataforma de lanzamiento, condición sine qua non para alcanzar las estrellas. Sigue sonando la canción: Lay off; don’t straight; well, my kind’s, your kind; I’ll stay the same; pack up.
Voy a salir dentro de media hora, la sabiduría dice que deje de andar en círculos. El error de bulto fue específico pero nació de defectos estructurales. Nuestros caminos, ahora sí, se separan. Pero no te vas a librar de mi amistad mientras exista internet, aunque sea a cuentagotas y mejorando muy poco a poco. Peca, te quiero mucho y mucho he vivido y aprendido contigo. GRACIAS.
Lo sé, hijos de puta. Desde el cinismo todo es estúpido.
Publicado en Galería el Octubre 23, 2009 por braistorming
“Romance, sarcasmo, lenguaje y matemáticas”. Entra en el enlace y pasa el rato (si no fuese por esto y Larry David, el aislamiento derivado de la bronquitis habría destrozado mi cerebro, impidiéndome alcanzar el absoluto control que ahora poseo sobre mis viajes astrales).
Publicado en Música el Octubre 13, 2009 por braistorming
La Edad de Oro, programa emitido por TVE entre 1983 y 1985. Es redundante subrayar que: las polémicas precipitaron su cancelación / los actuales medios de comunicación son una puta mierda / el elenco es de locos / los ocasionales rótulos son adorables / Paloma Chamorro me repulsa instintivamente.
SOUND
VIOLENT FEMMES
PSYCHEDELIC FURS
RESIDENTS
SPK
ALAN VEGA
VAGINA DENTATA ORGAN
PSYCHIC TV
ECHO & THE BUNNYMEN
GUN CLUB
CABARET VOLTAIRE
Smiths, Tuxedomoon, Marc Almond, Durutti Column, La Mode, Parálisis Permanente, Tom Verlaine, Aztec Camera, Radio Futura, Lou Reed, Nick Cave…
Publicado en ¿...? el Octubre 11, 2009 por braistorming
Marcus Harvey dibujó -mediante la aplicación mimeografiada de la huella de un niño- un retrato de Myra Hindley -una mujer británica condenada por el asesinato de niños-.
Yo, depresivo y sin estima, a duras penas me entretengo. Theodor Adorno, por su parte, afirmó que toda obra artística es un delito no cometido. Tú, no, tampoco significas.